Comunicación aumentativa y alternativa (CAA) en autismo: elegir y usar apoyos
La CAA no es un último recurso ni un premio por hablar. Es una forma de garantizar que una persona pueda pedir, rechazar, comentar, elegir y participar mientras desarrolla —o no— el habla.
Antes de elegir un comunicador
Acceso
Comprueba cómo selecciona mejor: dedo, mirada, pulsador, barrido u otra forma de acceso. La pantalla y el tamaño de los elementos deben permitirle acertar sin frustración.
Portabilidad
Si el dispositivo se queda en una mesa, se perderán muchas oportunidades. Piensa en funda, asa, correa, soporte y una forma sencilla de llevarlo.
Vocabulario
Debe permitir comunicar necesidades, opiniones, personas, acciones y palabras para reparar un malentendido. No lo limites a “quiero”.
Personalización
El vocabulario, las fotos, los pictogramas, la voz y la organización tienen que poder ajustarse al nivel de comprensión y a los intereses de la persona.
Recursos que puedes valorar
Proloquo2Go para iPad
Aplicación de comunicación aumentativa y alternativa que permite configurar vocabulario y acceso táctil en un iPad. Antes de elegirla, revisa si el dispositivo y la forma de acceso encajan con la persona y con el apoyo que tendrá la familia.
AsTeRICS Grid
Opción gratuita y flexible que puede servir para explorar la CAA, crear tableros y comprobar qué tipo de vocabulario y distribución resultan accesibles.
Tableros en papel y otros apoyos de baja tecnología
Una carpeta, un tablero pequeño, tarjetas de elección o un panel de “ahora/después” pueden ser útiles aunque haya un comunicador digital. No deberían desaparecer cuando la tablet no tiene batería o la persona necesita una opción más rápida.
Si utilizas una tablet como comunicador
- Usa una protección que permita tocar la pantalla con precisión y revisa que no se haya curvado ni roto.
- Ten un plan para cargarla y para disponer de una alternativa cuando no esté disponible.
- Haz que sea fácil de coger y devolver a su sitio, sin convertir su transporte en otra barrera.
- Configura accesos rápidos a palabras funcionales: ayuda, parar, no, más, terminar, dolor, baño, descanso y personas importantes.
- Revisa periódicamente si el vocabulario sigue representando la vida actual de la persona.
Cómo introducir la CAA sin convertirla en un examen
- Modela. Señala palabras en el sistema mientras hablas, sin exigir que las repita.
- Da tiempo. Reduce las preguntas encadenadas y deja espacio para iniciar o responder.
- Acepta cualquier comunicación válida. Mirada, gesto, movimiento, vocalización, objeto, tablero o dispositivo pueden aportar información.
- Ofrece palabras para más funciones. Pedir es importante, pero también lo son rechazar, comentar, protestar, preguntar y compartir intereses.
- Usa el sistema en situaciones agradables. No lo reserves para corregir, pedir o resolver una crisis.
- Respeta el “no”. Si en un momento de sobrecarga no quiere usar el comunicador, prioriza seguridad y regulación; después vuelve a ofrecerlo sin reproche.
Qué conviene evitar
- Quitar el comunicador como consecuencia de una conducta.
- Usarlo solo cuando la persona está calmada y pedirle que “demuestre” lo que sabe.
- Modificar demasiadas cosas a la vez sin observar qué facilita o dificulta el acceso.
- Confundir ausencia de habla con ausencia de comprensión o de preferencias.
- Presentar la CAA como una forma de obligar a obedecer; su función es ampliar la participación y la autodeterminación.
Una comprobación sencilla
Durante una semana, observa si el sistema está disponible, si la persona puede acceder a él, si los adultos lo modelan y si aparecen más oportunidades para comunicar algo distinto de una petición. Esa información suele ser más útil que contar cuántos botones se han pulsado.
La elección de acceso, vocabulario y soporte puede beneficiarse de la orientación de un profesional con experiencia en CAA. La recomendación debe partir de la persona, no de una aplicación concreta.
