¿Te ha pasado que tu hijo se bloquea con un cambio pequeño? Un plan que se modifica, una comida distinta, una frase inesperada… y de repente parece que el mundo se derrumba. No es un simple “no quiere”, es que su mente se queda atrapada y no encuentra la salida. Eso es la rigidez cognitiva.
¿Qué es la rigidez cognitiva?
La rigidez cognitiva es la dificultad para flexibilizar el pensamiento. En la mente autista, las ideas tienden a quedarse fijas, como si el cerebro funcionara con raíles de tren: avanzar va bien, pero cambiar de vía cuesta muchísimo.
- Si siempre comen la misma marca de yogur y un día compras otra, puede ser un drama.
- Si la ruta al cole cambia por obras, la ansiedad puede dispararse.
- Si alguien usa una palabra diferente para lo mismo, no lo entienden o la rechazan.
Una metáfora para entenderlo
Imagina que vas en coche por una autopista y de repente el GPS dice: “¡Cambio de ruta!”. Para la mayoría es molesto, pero manejable. Para una mente rígida, es como si la carretera desapareciera bajo tus ruedas y tuvieras que construir un nuevo camino desde cero. El esfuerzo es enorme y provoca mucho estrés.
¿Por qué ocurre en el autismo?
- Monotropía: la atención se concentra en un interés o camino, y salir de ahí cuesta.
- Procesamiento más lento: adaptarse requiere recalcular, y ese proceso necesita más tiempo.
- Seguridad en lo predecible: lo conocido da calma; lo nuevo desata incertidumbre.
- Ansiedad asociada: cuando aparece un cambio inesperado, no es solo ese cambio: la mente se dispara pensando “¿y si vienen más?”. Es como abrir la puerta a una avalancha. Muchas personas autistas son, en la práctica, alérgicas a la incertidumbre, y cada sorpresa se multiplica en su cabeza en mil posibles sorpresas más.
Cómo se manifiesta
- Negativa absoluta a cambiar de actividad.
- Crisis cuando se rompe una rutina.
- Uso rígido del lenguaje (esperar siempre las mismas palabras).
- Pensamiento dicotómico que acompaña (“si no es así, es un desastre”).
Ejemplo cotidiano
Una madre me contó que su hijo aceptaba ducharse solo si había toalla azul. Un día la azul estaba en la lavadora y tuvo un colapso. Para ella era incomprensible, pero para él, la toalla azul era parte del “guion mental” de la ducha. Sin esa pieza, el plan no existía.
Cómo acompañar la rigidez cognitiva
1. Anticipar cambios
Usar agendas visuales, calendarios o avisos claros. “Hoy iremos por otra calle porque la habitual está cortada”.
2. Dar alternativas limitadas
Si cambiar es inevitable, ofrecer opciones dentro del cambio: “No hay tu yogur, ¿quieres de fresa o de plátano?”.
3. Validar el malestar
Decir: “Sé que esto te cuesta, entiendo tu enfado” en lugar de “No pasa nada”. Para él o ella sí pasa.
4. Practicar la flexibilidad en juegos
Pequeñas dinámicas donde la regla cambia: “Ahora las fichas rojas valen el doble”. Jugar ayuda a entrenar sin tanta presión.
5. Dejar tiempo
El cambio no puede ser inmediato. Dar minutos u horas para procesar reduce el bloqueo.
Cuidado con las interpretaciones erróneas
Desde fuera, la rigidez puede verse como “cabezonería” o “manipulación”. Pero en realidad es una dificultad neurológica real. No es que no quieran cambiar: es que no pueden hacerlo al mismo ritmo que los demás. Forzar solo aumenta la ansiedad y el bloqueo.
Metáfora final
La rigidez cognitiva es como intentar doblar una barra de hierro: si lo haces bruscamente, se rompe. Si aplicas calor, paciencia y herramientas adecuadas, el hierro puede moldearse sin romperse. Con la mente autista pasa lo mismo: acompañar con respeto permite que la flexibilidad aparezca poco a poco.
Para llevarte hoy
- La rigidez cognitiva no es terquedad: es una necesidad de seguridad.
- Cambiar de plan puede sentirse como construir una carretera nueva de golpe.
- La anticipación, el respeto y las alternativas son claves.
- Cada cambio inesperado dispara la ansiedad porque abre la puerta a más cambios.
💬 ¿Tu hijo también se queda atrapado cuando algo cambia? Cuéntamelo en comentarios, aunque sea con un corazón o un “me pasa”. Así nos damos cuenta de que no estamos solos.
👉 Mañana seguimos con el Día 4: Inercia cognitiva: cuando quedarse quieto es más fácil que empezar algo nuevo.
🌟 ¿Te ha gustado este post? ¡Compártelo! 🌟
Si este contenido te ha ayudado, compártelo para que llegue a más familias. Así entre todos podemos cambiar la mirada que el mundo tiene sobre el autismo y dejar un futuro más empático para nuestros hijos.
🌐 ¿Quieres acceder a todo en un solo lugar?
En mi web tienes todas las ayudas de España explicadas paso a paso, además del blog con artículos diarios, guías prácticas, materiales descargables (pictogramas, historias sociales, comunicadores, agendas) y el nuevo mapa Autism Friendly en construcción.
🚀 ¿Quieres unirte a la Tribu Dorada?
Una comunidad donde madres y padres de niños autistas por fin se sienten acompañados, comprendidos y sin culpa. Comparte tus dudas, encuentra respuestas reales y vive el autismo desde el amor y el respeto.
👉 Familias que Viven el Autismo
🧰 ¿Necesitas materiales gratuitos o quieres compartir los tuyos?
Aquí puedes pedir pictos, horarios visuales, tableros de comunicación y todo tipo de recursos útiles para el día a día.
👉 Vivir el Autismo – Pictos y Materiales
🇪🇸 ¿Vives en España?
Únete al grupo donde compartimos ayudas, trámites, deducciones y recursos oficiales adaptados al país.
👉 Familias que Viven el Autismo – España
🇲🇽 ¿Eres de México?
En este grupo encontrarás orientación sobre pensión por discapacidad, apoyos del gobierno, becas y recursos adaptados a tu país.
👉 Familias que Viven el Autismo – México
Susana Ariza Cantero
Defensora de la neurodiversidad, activista por la inclusión real
y guía de familias que quieren comprender, no corregir.
📩 susana@vivirelautismo.com
🌐 www.vivirelautismo.com
🪪 Mi tarjeta de presentación


Deja una respuesta